Todo tiene su música. Un cielo, el mar, la lluvia, la tormenta, el amor, el miedo… Y las ciudades tienen sus músicas, sus bandas sonoras, que las identifican y las diferencian de otras. Sevilla puede disfrutar de innumerables bandas sonoras, unas creadas para el cine, otras creadas para tan solo ser escuchadas, pero incorporadas posteriormente como fondos para escenas y decorados. Miles de ejemplos: La Sevilla de la Suite Iberia, La Torre del Oro, zarzuelas, óperas, coplas, pasodobles…
¿Cuántas películas se han rodado en Sevilla? ¿Cuántos temas musicales se han creado expresamente para estas películas? Hemos citado la ópera. Grandes autores se han basado en personajes sevillanos para crear obras de gran envergadura: El barbero de Sevilla o Carmen la cigarrera.
Camino del Rocío
Año: 1966
Duración: 91 min.
País: España
Director: Rafael Gil
Música: Augusto Algueró
Fotografía: José F. Aguayo
Reparto: Carmen Sevilla, Francisco Rabal, Arturo Fernández, Guillermo Marín, Julia Caba Alba, María Luisa Ponte, Conchita Goyanes, Alicia Hermida, Sancho Gracia,Antonia Imperio, José Orjas, Robert Royal
Productora: Cesáreo González
Género: Drama. Comedia musical
Sinopsis: Tras la muerte de su padre, Esperanza y María Jesús se quedan desamparadas. Su padre había compartido sus negocios con su amante Martina Echave, que lo odiaba profundamente por no haberse casado con ella al enviudar. Por culpa de los manejos de Martina, las hermanas, casi al borde de la ruina, tienen que refugiarse en casa de una tía. El hijo de Martina (Arturo Fernández) intenta seducir a Esperanza (Carmen Sevilla) sin conseguirlo. Quien está realmente enamorado de ella es José Antonio (Paco Rabal), el capataz de una de sus antiguas fincas, aunque mantiene su amor en secreto.
Antes que nada quiero hacer una aclaración. Las películas que seleccionamos en esta página, no son elegidas por sus cualidades artísticas, sino por lo populares que fueron en su momento y, sobre todo, por las canciones o temas musicales que incluían en su metraje. Y lo digo porque en este caso concreto, la película carece de esas mínimas calidades artísticas y cinematográficas, pero en cambio reúne una serie de claves que en su momento la hicieron popular. Rafael Gil se empeñó en recuperar en 1966 el ya tan degradado género cinematográfico-folclórico. Y la verdad es que no lo consiguió. La película fue mala, pero enredó un reparto importante para la época: Carmen Sevilla, Francisco Rabal y Arturo Fernández. Y le metió la música de Augusto Algueró cuando vivía su luna de miel con la guapa trianera. Y de poco sirvió volver a adaptar la novela de Pérez Lugín, “La Virgen del Rocío ya entró en Triana”, ni la colaboración de José López Rubio en tal trabajo. Y tampoco sirvió la pelea a puñetazos entre los dos protagonistas, emulando los peores western de la historia… Un año antes Rafael Gil había rodado “Currito de la Cruz”, otra de Pérez Lugín, la cuarta en la historia del cine español, con los mismos actores masculinos y Soledad Miranda cantando una saeta al Gran Poder. Quiso repetir el éxito de taquilla, quizás lo consiguiese, pero aparte de la gracia de las canciones de Carmen Sevilla con las partituras de Algueró, poco se aportó al cine español. Y eso es lo que queremos recordar: a la Carmen de España.

No hay comentarios :
Publicar un comentario