lunes, 11 de agosto de 2014

Don Giovanni de Mozart.



Todo tiene su música. Un cielo, el mar, la lluvia, la tormenta, el amor, el miedo… Y las ciudades tienen sus músicas, sus bandas sonoras, que las identifican y las diferencian de otras. Sevilla puede disfrutar de innumerables bandas sonoras, unas creadas para el cine, otras creadas para tan solo ser escuchadas, pero incorporadas posteriormente como fondos para escenas y decorados. Miles de ejemplos: La Sevilla de la Suite Iberia, La Torre del Oro, zarzuelas, óperas, coplas, pasodobles…
¿Cuántas películas se han rodado en Sevilla? ¿Cuántos temas musicales se han creado expresamente para estas películas? Hemos citado la ópera. Grandes autores se han basado en personajes sevillanos para crear obras de gran envergadura: El barbero de Sevilla o Carmen la cigarrera o Este Don Giovanni.

Don Giovanni. La ópera de Wolfgang Amadeus Mozart Don Giovanni, drama jocoso en dos actos, se estrenó en Praga el 29 de octubre de 1787 y eclipsaría todos sus éxitos anteriores. Mozart compuso esta ópera entre marzo y octubre de 1787, sobre un libreto de Lorenzo Da Ponte basado en el Don Juan Tenorio de Giuseppe Gazzaniga, y por extensión en El burlador de Sevilla y el convidado de piedra de Tirso de Molina.
El argumento que transcurre en la Sevilla del siglo XVII, narra las últimas 24 horas del libertino Don Giovanni. Gira en torno a la leyenda del Don Juan, uno de los mitos fundentes del hombre occidental, el tópico del hombre eternamente insatisfecho, víctima de su propia vacío, que el sabio intenta vanamente llenar con conocimientos y el seductor con conquistas amorosas. Siempre habrá, sin embargo, más secretos por conocer y damas por conquistar, con lo cual la búsqueda de ambos está condenada al fracaso. Y Don Juan al infierno, por no arrepentirse de sus actos y sus vanidades.
La ópera en tres actos consta (además de la célebre "obertura", que simbolizan la espantosa aparición del convidado de piedra) de 26 números, arias y piezas de conjunto, ligados entre sí por recitativos, ora "en seco", ora acompañados por la orquesta, y a menudo valiosísimos por la justeza de su acentuación y la eficacia dramática de lo declamado.
Destacamos además el célebre "duetto" "Là ci darem la mano", donde las cálidas y apasionadas frases del bajo se completan simétricamente con las titubeantes y cada vez más inseguras respuestas de Zerlina. 
Mozart compuso la ópera entre marzo y octubre de 1787, en Viena y en Praga, y basada en el mito de Don Juan (el correspondiente italiano de Juan es Giovanni). Surgió como un encargo a raíz del éxito que tuvo en esta última ciudad el estreno de su anterior ópera, Las bodas de Fígaro. Acabó la partitura el 28 de octubre del mismo año después de que Da Ponte fuera llamado a Viena para trabajar en otra ópera. Hay relatos dispares sobre que la obertura acabase en el último minuto; algunos dicen que fue terminado el día antes del estreno, algunos el mismo día. Más probablemente se terminó el día antes, dado el hecho de que Mozart escribió que terminó la ópera el 28 de octubre. La partitura exige dobles instrumentos de madera, trompas y trompetas, tímpanos, bajo continuo para los recitativos, y las usuales cuerdas. El compositor también especificó ocasionales efectos musicales especiales. Para la escena del baile al final del Acto I, Mozart exige no menos que tres grupos en escena para tocar diferentes danzas en sincronización, cada una de ellas con su metro respectivo, acompañando la danza de los principales personajes. En el Acto II, se ve a Giovanni tocando la mandolina, acompañando cuerdas pizzicato. Cuando la estatua del Comendador habla por vez primera más tarde en el acto, Mozart añade tres trombones al acompañamiento.
La ópera fue estrenada en el Teatro Estatal de Praga el 29 de octubre de 1787, bajo su título completo de Il Dissoluto Punito ossia il Don Giovanni Dramma giocoso in du.e atti. La obra fue recibida con gran éxito de crítica y público, como ocurrió a menudo con la obra de Mozart en Praga. El Prager Oberamtszeitung escribió, "Aficionados y músicos dicen que Praga nunca ha oído nada parecido," y "la ópera... es extremadamente difícil de interpretar. Provincialnachrichten de Viena señaló, "Herr Mozart dirigió en persona y dio la bienvenida feliz y jubiloso a las numerosas reuniones. que acudieron a la representación

No hay comentarios :

Publicar un comentario